El viaje que no podrá ser


Viernes, 3 de abril
Esta es la crónica sonora de un viaje de semana santa que no podrá ser. En realidad este es el único sonido grabado en el día de hoy, un mirlo en la ventana de casa. Todo lo que sigue son recuerdos, registros de anteriores y más felices primaveras. Así, imagino que ahora mismo las gaviotas andarán con sus pendencias por A Costa da Morte. Las codornices anunciarán la buena cosecha en los trigales de la Tierra de Campos, mientras que alguna perdiz roja corecheará subida a un majano, en los una dehesa de la Campiña Sur. En los abetales del Pallars costará desentrelazar esta maraña sonora. Un alcaraván silbará en los predios de Menorca, y los flamencos andarán quejándose en las marismas del Guadalquivir. Resistiremos aún, antes de volver a pasear bajo las umbrías laurisilvas canarias.