{"id":947,"date":"2015-10-18T09:57:52","date_gmt":"2015-10-18T09:57:52","guid":{"rendered":"https:\/\/carlosdehita.es\/?p=947"},"modified":"2015-10-18T09:57:52","modified_gmt":"2015-10-18T09:57:52","slug":"treinta-anos-a-la-escucha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carlosdehita.es\/?p=947","title":{"rendered":"Treinta a\u00f1os a la escucha"},"content":{"rendered":"<p>Tres d\u00e9cadas de grabaciones de campo a trav\u00e9s de la evoluci\u00f3n de los equipos t\u00e9cnicos. Del Nagra III al Aaton Cantar.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"30 an\u0303os a la escucha\" width=\"584\" height=\"329\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/AGfqxpgYEiM?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>Han pasado treinta a\u00f1os. 7 de octubre de 1985, en los Quintos de Mora, en los Montes de Toledo. A media ma\u00f1ana, en plena temporada de\u00a0 berrea. Empu\u00f1o por primera vez en mi vida un micr\u00f3fono, activo el magnetof\u00f3n y brama un ciervo. Mi primera grabaci\u00f3n de campo, mi primera berrea. En ese momento a\u00fan no lo s\u00e9, pero es tambi\u00e9n el primer paso de un largo viaje por los sonidos de la naturaleza.<\/p>\n<p>A \u00a0aquella berrea le han seguido otras muchas, un ritual \u2013como el de los ciervos- de oto\u00f1o.<\/p>\n<p>En este tiempo la tecnolog\u00eda no ha dejado de evolucionar. Hemos pasado de los\u00a0 pesados magnetofones de cinta a los grabadores digitales de estado s\u00f3lido, pasando por los cassettes, las primeras cintas digitales, los discos duros.<\/p>\n<p>He aprendido a entender los mensajes de la naturaleza.\u00a0 Los animales se comunican entre ellos mensajes f\u00e1ciles de entender: el celo, la b\u00fasqueda de contacto, miedo, alarma, \u00a0hambre\u2026 Pero para quien se para a escuchar hay otros mensajes m\u00e1s sutiles.<\/p>\n<p>En estas tres d\u00e9cadas, por ejemplo, el ruido se ha expandido por los campos, como un tel\u00f3n de fondo que todo lo tapa. Cada vez m\u00e1s carreteras, maquinaria agr\u00edcola, v\u00edas a\u00e9reas ensucian\u00a0 el paisaje sonoro; los paisajes m\u00e1s limpios suenan m\u00e1s lejos, en lugares m\u00e1s escondidos, a horas m\u00e1s intempestivas.<\/p>\n<p>El elenco tambi\u00e9n se ha empobrecido con la ca\u00edda de las poblaciones de algunos de los int\u00e9rpretes m\u00e1s comunes. La triple nota de la codorniz, por ejemplo, o el arrullo de las t\u00f3rtolas, ya s\u00f3lo se escuchan con la mitad de frecuencia que entonces; en los bosques del norte los urogallos se aproximan a la extinci\u00f3n; \u00a0el parloteo continuo de las alondras es cada vez menos denso en los campos de labor. La subida generalizada de las temperaturas empuja a las aves por las monta\u00f1as; modifica las fechas de llegada de las aves migrantes. Como s\u00edntoma, en algunas zonas el canto reseco de las chicharras sube ladera arriba, por los cada vez menos frescos bosques de monta\u00f1a.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 300;\">Pero pese a todo, los ciervos siguen berreando; en unas semanas, las primeras grullas llegar\u00e1n trompeteando por los puertos del norte, anunciando que el invierno no es una estaci\u00f3n tan mala; los patos seguir\u00e1n chapoteando en las aguas quietas de las lagunas y en los rincones m\u00e1s retirados de la noche, el aullido de los \u00faltimos lobos, supervivientes a ultranza, seguir\u00e1n estremeciendo a los que disfrutamos con la escucha de la naturaleza salvaje.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Publicado en el audioblog El sonido de la naturaleza http:\/\/www.elmundo.es\/blogs\/elmundo\/elsonidodelanaturaleza\/2015\/10\/10\/treinta-anos.html el 10 de octubre de 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tres d\u00e9cadas de grabaciones de campo a trav\u00e9s de la evoluci\u00f3n de los equipos t\u00e9cnicos. 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